jueves, 4 de mayo de 2017

Tardes de documentales, en este caso...China.

    Poder disfrutar de una tarde acompañada de la cultura china no tiene un precio material. La vela que alumbra la esquina del salón mientras conozco partes del mundo y poder transmitirlo a un papel digital en blanco es lo más parecido a la felicidad que encuentro hoy.
     La televisión se ha convertido en una forma maravillosa de viajar sin moverte del sofá. No me olvido de lo maravilloso que es también leer un buen libro y poder sentir en tu piel las aventuras que los personajes que viven entre tus manos.
     El incienso de la sala me transporta a la visión oriental que tengo en mi retina. El humo se balancea al ritmo de esa música aguda.
     Sian es el principio y fin de la Ruta de la Seda. La unión de ambos mundos.
 "Occidente y oriente se desconocen, siempre se ignoraron, se tienen miedo y la humanidad perdió el poder del conocimiento".

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