Poder disfrutar de una tarde primaveral para mí es poder estar en casa, escribiendo y escuchando la radio. Y si en la radio suena el programa de Radio 3 "Flor de Pasión" ya se detiene el tiempo, la vida adquiere sentido, me empiezo a sentir plena y feliz.
Por la ventana puedo observar como el sol rojizo va escondiéndose y coloreando los edificios que mis cortinas dejan vislumbrar. El ruido de la plazoleta con los jóvenes encendidos de hormonas y los pájaros cantando su melodía primaveral me hace sentir en el paraíso.
La música de los años '60, la música del verano del amor, la música de la liberación, de la felicidad ambientando a esta plazoleta de una ciudad de interior en una calurosa primavera es el carpe diem que estoy disfrutando y viviendo en este momento.
Ojalá todo el mundo pudiera apreciar estos pequeños momentos, pudiera saborear la felicidad que la vida nos ofrece en cada instante. Triste es el escuchar a algunas personas solamente quejándose, maldiciendo, sufriendo, entristeciéndose con su discurrir vital. No creo que sea tan difícil de hablar de estos momentos, de apreciar estos estados bucólicos y metafísicos que podemos sentir durante porciones de nuestra vida.
Pienso que aunque tengo que hacer un trabajo ahora, el poder estar en casa disfrutando de escribir y de (Los Beatles) leer no tiene precio (frase hecha).
Espero que los adolescentes sigan disfrutando de la cantidad de música que se ha creado en esos maravillosos años. Que sigamos informando a las nuevas juventudes de aquella época.
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